TU UNICO OBJETIVO DEBERIA SER AYUDAR A TU NIÑO A CRECER COMO FUTBOLISTA.
PERO SOBRE TODO COMO PERSONA.
Lo primero que quiero dejar claro es que doy por hecho que SIEMPRE vais a querer lo mejor para vuestros hijos/as tanto a nivel deportivo como a nivel educativo. En este artículo no vengo a enseñaros a educar a vuestro niño ni mucho menos, simplemente me gustaría ofreceros una serie de pautas que creo que os ayudarán sobre cómo se debe enfocar una conversación con vuestro niño en lo referente al fútbol.
Hay varios factores claves para ser profesional en el mundo del fútbol. Alguno de ellos es en lo referente a la técnica, táctica, capacidad de sufrimiento, entrenamientos extras; y otros tienen que ver con una madurez emocional y mental, y esto lo aportan los líderes que están con estos talentos, el entorno y la perseverancia.
Se ha de buscar el máximo rendimiento de cada uno de los niños/niñas a través de que se lo pasen bien, aprendan y hagan deporte, esto les ayudará a crecer emocionalmente.
Antes de nada, es importante entender que los seres humanos tenemos un arma mucho más potente de lo que nos pensamos: la comunicación. Nosotros estamos comunicando continuamente de manera verbal, de manera visual, incluso de manera kinestésica. Por lo que debemos de tener mucha precaución con cómo nos comunicamos con los niños y sobre algo tan importante para ellos como es fútbol.
Con esto, me refiero a que tenemos que pensar qué decir, cómo decir, en qué momento decir y qué palabras usar para que el niño no se lleve una sensación equivocada de lo que queremos transmitir.
ESTAS HABLANDO CON NIÑOS.
Esto que comento no es nada fácil y requiere un proceso de introspección de cada uno de nosotros muy grande. Pero puedo asegurar que los beneficios que esto va a generar, son mucho más de los que os pensáis.
Estos todavía no saben tratar y procesar las emociones que sienten. El conjunto de estas emociones son los llamados pensamientos y lo que nos diferencia a los adultos de los niños es el razonamiento que hacemos sobre los pensamientos.
Los niños todavía no tienen la capacidad de razonar, de tener una buena gestión emocional y mucho menos gestión racional. Por lo que tenemos que ser los adultos, los que les ayudemos a gestionar las emociones de la mejor manera posible, y no ser alguien que les entorpezca el crecimiento con directrices, ideas tajantes, comportamientos inapropiados, broncas desmedidas etc….
Con todo esto, no quiero decir que de vez en cuando no se tengan que decir unas palabras algo más cañeras, o incluso a veces un poco subidas de tono, pero siempre desde un buen criterio, habiéndolo meditado, pensado previamente, no por estar alterado por cualquier cosa y por consecuencia hacer uso de palabras o tonos de voz que no se deba en ese momento.
Es algo difícil de entender y mucho más de explicar con palabras pero creo que todo el mundo que está leyendo este artículo sabe por dónde voy y vuelvo a recalcar, no quiero educar ni enseñar a nadie sobre esto, simplemente aconsejar y hacer reflexionar sobre cómo debo de enfocar todo estas acciones.

